El Asilo de Los Incurables
Tags: Literatura, Locademia de Imbéciles, PoesiaLa cohorte de extraviados
reposa en el primero de los nueve círculos
Agitando sus abanicos
relatan atolondrados la travesía
por el abismo frío de paredes descascaradas…
Saludaron cortésmente con sus sombreros
a los locos atados a las camillas
Presenciaron espantados
cómo una tras otra
la descarga eléctrica
les marcaba el camino de vuelta
Montados en ese carrusel de fluorescencia titilante
la luz volvía a esos rostros inanimados.
Ya desmontada la sílaba sostenida que pobló su boca por años
el quejumbroso barco encalló al fin en la pesadilla
Los pobrecitos comían del suelo
bebían los efluvios que manaban
sus cuerpos infectos
Dios no reclamó jamás potestad sobre esas fe de erratas
A Él sólo se le veía festejando con sus consentidos, en sus bailes amanerados.
¡Miradles por favor, son niños!
cubiertos de barba
sorprendiéndose de sus erecciones
A ellas los senos les cuelgan
sus aureolas aberrantes enfocan
la gelatina sanguinolenta
que les gotea de su hirsuta desverguenza
II
La ternura
Si, bestias
ellos al igual que ustedes
necesitan que alguien los ame
les gotea de sus ojos hermosos
En sus jaulas aguardan esperanzados
la caricia humillante que se deslice por sus rostros deformes
demasiado rostro para sus cuerpecitos.
Aterrados, los extraviados lanzan sus monedas y abandonan el frío edificio
Agradeciendo al cielo por sus vidas mínimas
pero mientras se alejan
les siguen penando las risas babeantes, el temblor sostenido.
En el silencio de sus camas les asaltará el murmullo indescifrable
Dormirán vigilados por ojos hundidos en sus cuencas
y se soñarán remando con ellos ese viaje sin regreso
guiando la noble embarcación que se abate frente a las enormes olas.
Por las mañanas despertarán en las costas de la isla tras el humo
























