La Familia
Tags: Literatura, Mujeres, Poesia
¿Lo recuerdas suavidad?
ese pobre gato asustado que maullaba
atrapado entre la cornisa y la ventana,
bajo sus trémulas patitas gritaban
diez pisos de fría caída libre…
Tu infinito amor alcanzó
para todas las criaturas del mundo
menos para mi,
Me exigiste que salvara al gato
tuve que asomarme por el ventanal
medio cuerpo flameando sobre el vacío gris
El pobre gato espantado
me enterró sus garras y dientes
en la cara, en los ojos
y una vez a salvo corrió a cobijarse en tus brazos
en la gloriosa tibieza de tus pechos.
Esa tarde fuimos una familia
tu, yo, el gato
y el inminente adiós.
¿y los pichones de paloma, suavidad, los recuerdas?
esa ducha que compartimos entre besitos, abracitos, añuñúes y nanais
yo jugaba a sumergirme en ti
ahogándome bajo el tibio chorro de agua
De pronto te quedaste en silencio
y asomaste tu frágil y suave rostro por la ventana
y encontraste a esos coquipelados monstruos
chillando junto a su madre que yacía muerta
pudriéndose al lado del nido
Nuevamente afloró tu infinito amor por las bestias del mundo
por todas menos por mi.
Exigiste que salvara a esos asquerosos pajarracos
Los tuve que entibiar en mis manos
los arrullé y les di de comer bazofia
que debí masticar y deglutir con ellos
Esa tarde fuimos una familia
tu, yo, los aberrantes pajaritos
y el inminente adiós.
























Octubre 12th, 2009 at 20:46
Uff debastador !!