Viento Divino
Tags: Dios, estupidez humana, kamikazes, Literatura, Religion“Vas a la velocidad máxima.
El avión tiende a levantarse. Puedes evitarlo presionando el timón de elevación hacia delante lo suficiente para tener en cuenta el incremento de velocidad.
Hazlo lo mejor posible. Presiona con todas tus fuerzas.
Has vivido 20 años o más, tienes que emplear todas tus fuerzas por última vez en tu vida. Haz un esfuerzo sobrehumano…
En el momento justo del impacto todos los dioses y los espíritus de tus camaradas muertos están contemplándote atentamente. Justo antes de la colisión es esencial que no cierres los ojos ni por un instante, para que no falles el objetivo. Muchos se han estrellado con los ojos completamente abiertos. Ellos te dirán la lo bien que lo pasaron.
El momento del choque. Estás a dos o tres metros del objetivo. Puedes ver claramente las bocas de los cañones del enemigo. Sientes que de repente estás flotando en el aire. En ese momento ves la cara de tu madre. No está sonriendo ni llorando. Es su cara habitual. Acuérdate cuando te precipites sobre el enemigo de gritar con toda la fuerza de tus pulmones “¡Hissatsu!” (”¡Húndete!”). En ese momento todas las flores de cerezo del Templo de Yasukuni en Tokyo te sonreirán.”
Tokkōtai pilot training/Kasuga Takeo

























