Los saqueadores y sacos de weas del terremoto

Tags: , , , , ,

int544647be_44792Cuatro días digiriendo catástrofe terminan afectando hasta al más duro. En medio de la incuestionable consternación, la necesidad, las réplicas y la indecencia, hemos sido testigos de una serie de sucesos que hasta hace unos días nos parecían ajenos, de país tercermundista asumido, casi de ficción…

Todavía no nos recuperábamos del sacudón y ya el tema de los saqueos se había tomado la agenda, pasando a ser tan o más relevante que el propio cataclismo. Esta tesis fue recogida desde el principio por buena parte de los medios, en especial la televisión, que dejó en un segundo plano las faenas de rescate y damnificados para centrarse en el terrible drama de Cencosud y D&S, cuyos supermercados estaban siendo asaltados por turbas de mal nacidos y repugnantes pobres, a primera vista movidos por la desesperación y el hambre. Luego, y era que no, las cámaras detectaron a los conchas de su madre de siempre que, además de la botella de agua y los pañales, se pelaban un plasma y hasta una lavadora. Entonces los reporteros chillaron de felicidad (tan conectados están con la realidad que creyeron que los flaites eran sólo una peste capitalina), y desplegaron el alarmismo y los juicios de valor tan acostumbrados y abundantes en sus canales policiales (sobretodo en el de Piñera y el del fantasma nauseabundo de Ricardo Claro). Ahí podías ver a un Amaro presto a denunciar a todo quien no saliera de un saqueo con un bien considerado de primera necesidad, como si de un detector de frescuras de raja se tratase. En pleno frente de batalla, protegía su peinado impecable de las hordas de caníbales, mientras una señora con su guagua en coche se cruzaba tranquilamente frente a la cámara. Definitivamente la catástrofe no podía ser catástrofe si no involucraba además el atentado contra la propiedad privada de nuestros dueños y futuros gobernantes.

fotonoticia_20100301075852En el Maule y Bío Bío la cosa está realmente brígida, como nunca antes, al menos desde que volvió la democracia. A la pena de perder familiares, amigos y el hogar se suma el hambre, el abandono y la tardanza de la autoridad. La agitación social fruto de la desesperación se hizo incontenible, al punto de volverse necesario (a pesar del dolor de guata que nos causa) el toque de queda y que los milicos salieran a las calles. Ya no era cosa de flaites choreandose televisores o guatones de mierda llenando sus autos con chelas. Había hambre y caos de a de veritas.

A muchos kilómetros de ahí, en Santiago, el violento sacudón de la Tierra parece haber soltado todavía más las neuronas de muchos compatriotas, que se abarrotaron en almacenes y bencineras esperando el Apocalipsis. Como si toda esa histeria no fuera suficiente, empezó a circular el rumor de que estaban saqueando tiendas en el centro de la capital, algo que era a todas luces falso. Un saco de weas que seguro soltó la mentira por Twitter (como acostumbran ahora los sacos de wéas 3.0) logró sembrar el pánico, acaparando la atención de varios periodistas mediocres y muchos santiaguinos. A las 6 y media de la tarde por Calle Puente y el Paseo Ahumada caminaba la gente de lo más tranquila, pero no había ni un puto local (minimarket-kiosko-sucursal-fuente de soda-farmacia-café con piernas) abierto. No sería extraño entonces que esta escalada ridícula terminase con Santiago bajo el toque de queda.

Lo que se viene es fácil de colegir: finalmente, y como en toda desgracia que nos involucre como chilenos, serán los ciudadanos pedestres quienes saldrán en socorro de los afectados (otros ciudadanos igual de pedestres). Léase don Franciscos, Teletones, campañas de donaciones, voluntariado y hasta los bomberos y rescatistas, los eternos ripios de la autoridad y del poder económico (amiguitos con amplio cover) quedarán cubiertos por la solidaridad y demás gestos de humanidad.

Los que se deben estar frotando las manos son los de siempre, esos que históricamente han anhelado el estado de sitio y la represión permanente con el único propósito de seguir saqueando el país a destajo, a partir del once de Marzo desde La Moneda.

2 Responses to “Los saqueadores y sacos de weas del terremoto”

  1. Soren Says:

    Aunque no estaban saqueando tiendas en el centro de la capital, aqui en San Bernardo, cercano al Mall Plaza Sur , habian flaites asaltando autos y almacecenes :@.

  2. Kai Steffensmeier Says:

    Fed up with obtaining low amounts of useless traffic to your site? Well i want to let you know about a fresh underground tactic that makes myself $900 per day on 100% AUTOPILOT. I possibly could be here all day and going into detail but why dont you simply check their site out? There is a great video that explains everything. So if your serious about making easy cash this is the website for you. Auto Traffic Avalanche

Leave a Reply