La culpa de mi obesidad la tuvo la música
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Claro, como leyeron. Esta panza que me tiene sin poder abrocharme los zapatos no es culpa exclusiva de las promos de Big Mac, ni de mi eterna aversión al trote… tampoco de la cerveza extra cuerpo de la florería 202. En el fondo los grandes responsables son esos malditos músicos que moldearon mi primera etapa musical noventera, todos unas verdaderas vacas…
Alguna vez fue muy flaco, tan flaco que me parecía a la mujer gallina. Fue en esa extraña etapa en que se empiezan a moldear los gustos y preferencias, cuando suele uno estar muy a merced de las tendencias vigentes. Y lo que la llevaba entre mis amigos de la época era el metal, con bandas como Sepultura y otras por el estilo.
Lo más bacán era ir de negro a mover la chasca a las tocatas del Manuel Plaza, algo que por cierto no se condecía mucho con la pinta de Papelucho que me gastaba en ese entonces. Una vez casi me caí de culo en un recital de Criminal cuando me llegó un escupitajo en la cara.
Fue en esa época en que estallaron los Fabulosos Cadillacs en Chile. Tremendos músicos, todos muy secos, onderos y más gordos que la suegra de Condorito.
Definitivamente lo que la llevaba era ser maceteado tirando pa’ cerdo, como los hermanos Cavalera, o como el Travolta de Pulp Fiction. La grasa era cool y los flacuchentos valían callampa. Así de simple. Así que puse manos a la obra y cambié mi dieta de manera radical: batidos de leche con manteca, tallarines, vienesas, métale Coca Cola (o Cherry Coke) todo el día, bastante cervecita y adiós a las pichangas vespertinas.
Hoy en día las cosas son tan distintas. A la gente gorda se la humilla en la calle y se les discrimina en el trabajo y las escuelas. El guatón es el único que no tira en las fiestas y generalmente objeto preciado para pateaduras-peladillas-chirlitos y todo tipo de vejaciones. La gente delgada camina feliz con sus pantalones pitillo mientras los obesos están recluidos en el Prosit, con un completo en el hocico y mucho miedo de salir a la calle.
Los referentes musicales son todos flacos, Sepultura vale callampa y hasta Vicentico adelgazó. ¿Por qué mierda nunca me gustó Iggy Pop?
























Noviembre 25th, 2009 at 14:09
a mi me gustó siempre Barry White y ahora sudo como un cerdo y huelo a gordo