Historia Universal de la Farsa I. “Glenny Rosado intentó abusar de mí”
Tags: estupidez humana, Locademia de Imbéciles, Mujeres, Sexo
William Carlos Achondo
Bebiendo cerveza medianamente helada en la florería 202
“Durante el desfile noté que me miraba con insistencia y me hacía guiños antes de voltear y enrostrarle su glorioso culo al mundo. Terminó el show y cuando ya el público se había dispersado bajó del escenario, corrigiendo los tirantes de su conjunto diminuto, y caminó directamente hacia mí. Créeme que esa forma tan suya de menearse la hacía ver como un par de coyotes que se me acercaban, cambiando continuamente de posición para marearme…Me ofreció de su trago y comenzó a hablarme al oído, tan cerca que llegué a pensar que era mi conciencia la que hablaba y Glenny sólo movía los labios. Es cierto, había música, pero no tan estridente como para que me hablara tan encima. Esa debió ser la primera señal que despertara mis sospechas, pero no fui capaz de advertirlo de tan idiotizado que me tenían su voz suave y sus ojos policromos. Reí y celebré exageradamente sus anécdotas, incluso me atoré y atomicé saliva y ron sobre sus senos. Ella emitió un gritito y retrocedió unos centímetros, frunció el ceño pero luego me dio una sonrisa cómplice y esparció la mezcla brillante deslizando sus dedos lentamente por toda aquella enfática superficie, con sus ojos clavados en los míos. Le pedí disculpas y le extendí una servilleta, pero ella la tiró al suelo y colocó mi mano en su pecho. ¿Te gusta así, rico? me preguntó mordiéndose el labio inferior. No supe qué decir, suelo ruborizarme en situaciones embarazosas. Retiré automáticamente mi mano y cambié drásticamente de tema, creo que le pregunté cuantos años llevaba viviendo en Chile, ella escarminó su melena con los dedos y me pidió que me dejara de tonterías y que pasáramos un rato “chévere” los dos, solos, recalcó. Podía ver cómo todos alrededor nos miraban de una manera extraña, cómo si no dieran crédito que algo así ocurriría alguna vez: la más deseada de todas, el ángel negro por fuera y rosado por dentro buscaba algo de diversión y ni más ni menos que con un ser terrenal, un ejemplar tan gárrulo como cualquiera. Bebí el vaso al seco, me arreglé la chaqueta y la encaré, mira Glenny, no se qué películas te estás pasando conmigo, pero debo aclararte que yo no soy de ese tipo de hombres, y me marché. En la puerta me encontré con unos amigos y les pedí que por favor me sacaran de ese lugar”.
























Septiembre 26th, 2009 at 0:38
“mire señorita, no se qué rollos se estará pasando conmigo pero quiero aclararle que yo no soy de ese tipo de hombres, y me marché”.
Juajuajuajauajuajau… te pasai la mansa película con la mina y más encima te das el lujo de despreciarla, cuando estaba en tu imaginación haberla dejao pletórica de placer… Es que no podís!
Septiembre 29th, 2009 at 14:26
Para que te pase algo así hay que tener más raja que la glenny rosado…
Octubre 4th, 2009 at 12:24
yo le hubiera dicho… oye dejemosno de cosas, ambos sabemos de tu necesidad y si quieres puedes saciarla conmigo, pero despues de eso cada uno para su lado. sin dar numeros telefonicos… ja la volá
Marzo 31st, 2010 at 12:47
A mi me paso lo mismo! es una caliente de mierda, pense que habia sido amor…