Giroto

Tags: , ,

b4b8180e8eLa nueva apariencia del Club de Literatos Asesinos y Pornográficos me ha hecho recordar una curiosa anécdota acaecida la noche en que fui a ver el debut de la nueva banda de Néstor Manríquez, viejo amigo a quien el ansia de fama lo ha hecho incursionar en prácticamente todas las tendencias del rock. Esa noche debutaba con Nikkei Mandingos, banda definida como post asian punk ballenero. Curioso estilo que no lograba imaginar y que no pude apreciar porque como siempre llegué tarde. Allí lo encontré acompañado de un tipo estrafalario y de rasgos orientales, que se presentó como Giroto, el nuevo guitarrista. Vaya nombrecito, le mencioné a Néstor, pero este no acusó recibo, como si el chino hubiese dicho hola me llamo José, o Carlos, o Brian incluso, nombre nada vernáculo pero que a fuerza de reiterado mal gusto podría considerarse como familiar. Hacía media hora que se habían bajado del escenario y ahora bebían cerveza con un par de chicas y me invitaron a unirme al grupo. Pedí más cerveza y mantuvimos una plática interrumpida constantemente por la música y los gritos. En eso un par de tipos se acercó a nuestra mesa. Sin siquiera saludarnos arrimaron unas sillas y se instalaron junto a las chicas. Una de ellas los conocía y a simple vista se podía notar que pretendían llevárselas lo antes posible a la cama, o culeárselas, como bien me corrige Natalia, poco amiga de los eufemismos. Los tipos eran altos, fibrosos, estaban exageradamente bronceados y lucían unas camisetas ajustadísimas, en las que no me imaginaba embutido ni a mi ni a ninguno de los presentes.

Uno de ellos reía con cada comentario de las chicas y al terminar echaba la cabeza hacia atrás, enderezándola lentamente mientras se arreglaba el cabello. El otro apoyó ambos codos sobre la mesa haciéndola tambalear peligrosamente. En un acto reflejo todos atinamos a sostener las botellas y los vasos. El tipo ni se inmutó y con arrogancia se subió las mangas de la polera, que ya eran cortas, dejando ver unos bíceps enormes y relucientes, tatuados con extraños símbolos. Por pudor desvié la mirada de sus brazos. Giroto se largó a reír. Rió tanto que acabamos todos prestándole atención.
-¡pero que demonios tienes ahí man!- dijo señalando el brazo del tipo.
-es caligrafía oriental, son los símbolos que representan la Fuerza y la Integridad.
-¡pero quién te dijo tamaña barbaridad man!
-¿te parece divertido?- El tipo dejó de sonreír y se quedó mirando fijo a Giroto, que estaba rojo y aún más achinado por la risa.
-¡Noo, como se te ocurre! todo lo contrario. Esos símbolos son una broma muy popular entre los jóvenes en Japón, significan “imbécil que bebe agua del water
Todos en la mesa nos largamos a reír, incluido el tipo y su amigo. El pobre sólo atinó a bajarse las mangas y permaneció unos minutos en silencio, con una sonrisa tensa, quizás pensando en lo absurdo que sería discutir sobre caligrafía japonesa con un japonés, hasta que finalmente se levantó excusándose que debía comprar cigarrillos y no volvió más. Su amigo corrió a acompañarlo.

Seguimos platicando y bebiendo. Como era de suponer, Giroto ligó con una de las chicas y se marchó. Al despedirnos le mencioné lo certero que estuvo con el tipo del tatuaje. Lo peor es que pareció afectarle, respondió, como si a alguien le importara qué diablos tenga otro tipo escrito en el brazo, como si este fuese un bar en el centro de Tokio o acá estuviésemos plagados de japoneses como los peruanos. Mientras hablaba miré sus ojos somnolientos, su boca entreabierta, su rostro blanco y redondo. Este tipo debe guardar una katana en alguna parte, pensé.
Sin decir más se fue.

Los restantes permanecimos en el bar embriagándonos hasta que encendieron las luces y nos echaron. Camino a casa le pregunté a Néstor por ese tal Giroto. Menudo guitarrista conseguiste para tu banda, ¿es un estudiante de intercambio?. Noo, para nada, respondió Néstor, si el Giro con suerte conoce el mar, dudo que haya salido alguna vez de Chile. Pero. ¿Acaso no es japonés? Que va a ser japonés ese gueón, Su nombre real es Freddy Marambio, su madre fue una prostituta que estuvo años haciendo fortuna en Japón, hasta que quedó preñada. Ahí agarró su plata y se volvió a Chile. Lo único de japonés que tiene ese gueón es su papá, pero ni siquiera lo conoce.

4 Responses to “Giroto”

  1. dr.floyd Says:

    ke bien contada la historia, me alegro leerla y el estilo es rapido y sencillo.

  2. VicToRia Says:

    Muy entretenido tu relato, me gustan ese tipo de historias, no se si sera mucha la comparación pero me ase acordar a las historias de Chinaski, (alter ego de Charles Bukowski del libre factotum),una mezcla entre lo patetico, alcohol, humor, y sexo libre

  3. Paloma Ossandón Says:

    awwww, era guacho jajajajajajaja. Buena

    Shiquillos. Papitoreyes, los felicito por la nueva cara de lga, tira mucho máspinta que antes.

    Besos

  4. admin Says:

    Quisiera creer que es una comparación desmesurada, ya que me siento mucho menos misántropo, putero, alcohólico, holgazán e inútil que él. Pero uno nunca sabe.
    Lo único seguro es que a estas alturas no hay que meter la cabeza al water por nadie. (me encanta esta frase)

Leave a Reply